Muchas personas viven en el pasado y lastimosamente pierden su tiempo recordando el “hubiera” sido mejor si… Sería feliz si hubiera tenido dinero, si hubiera estudiado en otro colegio, hubiera, hubiera… en lugar de entender que tienen un propósito, que el pasado está fuera de nuestras manos, pero el futuro depende de nosotros.

Muchas personas viven en el pasado y lastimosamente pierden su tiempo recordando el “hubiera” sido mejor si… Sería feliz si hubiera tenido dinero, si hubiera estudiado en otro colegio, hubiera, hubiera… en lugar de entender que tienen un propósito, que el pasado está fuera de nuestras manos, pero el futuro depende de nosotros.

Estamos por terminar enero y puede que este 2019 no comenzó como lo planeaste; sin embargo, más vale un buen final que un buen comienzo. Continuamente estamos decidiendo sobre aspectos de nuestra vida; cada momento que vivimos nos hacemos más independientes y vamos asumiendo responsabilidad de resolver nuestros propios asuntos. Por supuesto que no todas las decisiones son iguales, algunas son más fáciles de tomar mientras que otras necesitan que las pensemos un poco más, lo importantes es aprender de la sabiduría de Dios para alinearnos al camino que debemos seguir. Al hacer esto, verás como te irás convirtiendo en una persona más segura y respaldada por el Señor.

Dios perdona pero uno acepta

Mientras Dios esté con nosotros, confiemos en Su amor y fidelidad. No nos rindamos ni reneguemos porque lo mejor está por venir. Al fin de cuentas, Él sabe que hemos cometido errores y nos hemos arrepentido de ellos, por lo tanto, de nosotros depende recibir el perdón de Dios, como nos dice en Hebreos 8:12. Muchos luchamos porque no sabemos pedir perdón y recibirlo; sin embargo, Dios desea que caminemos en la libertad que ofrece Su gracia y perdón.

En Eclesiastés 7:8 nos recuerdan que vale más terminar algo que empezarlo, que vale más un buen final que un buen comienzo. Ser lleno del Espíritu Santo nos debería obligar a seguir adelante y completar la misión de nuestro llamado. Tener miedo debido a nuestro pasado nos hace ineficaces y crea un obstáculo para el propósito que Dios tiene para nuestras vidas. Debemos hacer frente a las consecuencias de nuestros errores del pasado con la gracia y sabiduría que Dios nos ofrece. De esta manera, podremos ir más allá, seguros de nuestra victoria.

Por: Fabio Broncy

13