¡¿Una rata en el restaurante?! No lo podíamos creer. Habíamos llegado a celebrar el cumpleaños de mi mamá a un hotel (por propósitos de este blog he de decir que uno exclusivo)

En la vida, lo que nos motiva es tener propósito, hacer algo con significado real, tener metas que queremos lograr. Una visión correcta de nuestras metas nos sacará adelante cuando nos enfrentemos a lo que sea que nos traiga la vida.

Si no tenemos una visión a la cual aferrarnos, una vía para ser la persona que Dios quiere que seamos, nos sentiremos sin dirección y movidos para todos lados por las situaciones que se nos presenten.

Es importante tener una perspectiva real de quiénes somos, de quién es nuestro Dios y de cómo nos debemos comportar, por ende. Nuestra vida debe consistir en encontrar el propósito para llevar a cabo la misión que Dios tiene para nosotros. Usar nuestros talentos para Su honor y gloria, con nuestra vista fija en nuestro destino final a Su lado.

Pidamos a diario metas a Dios o hagamos metas para Su reino cada día. Si nos enfocamos en eso, y no tenemos claro nuestro propósito, Él nos lo hará saber y podremos entonces lograr metas que tengan real significado y nos llenen totalmente.

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres

Colosenses 3:23 RVR60


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

36